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Horarios 2019-2020

Nueva temporada y nuevos horarios de clases grupales en Stillness Espai de Salut para las distintas actividades que ofrecemos. Ya sabéis que disponemos de * GRUPOS REDUCIDOS Y MATRÍCULA GRATUITA.

Los alumnos que asistan a cualquiera de estas clases, cuentan con un 10% de descuento en los tratamientos de Fisioterapia y Osteopatía.

Para más información sobre posibilidad de otros grupos, no dudéis en poneros en contacto con nosotros a través de las redes sociales, en el teléfono de la clínica o visitándonos personalmente.

Archivado en: Blog Publicado en: September 16, 2019

¿SÍNDROME DEL ESCAPARATE?

Andrea Montes, Podóloga de Stillness Espai de Salut, nos habla hoy de una dolencia cuyo curioso nombre nos ha hecho pensar: “Síndrome del escaparate”. ¿Sabéis en qué consiste?, ¿no?. Entonces aquí va la nueva entrada en el blog, que seguro resuelve muchas de vuestras dudas al respecto.

Vamos por partes. El “Síndrome del escaparate” es como se conoce coloquialmente a una dolencia, la “enfermedad arterial periférica” (EAP), que consiste, básicamente, en una obstrucción de las arterias que irrigan las extremidades inferiores y que provoca una disminución del flujo arterial y, de ahí, una falta de oxígeno. La EAP, que no presenta síntomas, puede complicarse por la falta de flujo sanguíneo que implica una claudicación de carácter intermitente, lo que se conoce como “Isquemia crónica en los miembros inferiores”. Si la padecemos se manifiesta con un dolor en la pantorrilla que nos obliga a parar de caminar cada cierto tiempo, como cuando nos detenemos a mirar un escaparate.

Afecta sobre todo a las personas que mayores de 50 años y aumenta a medida que, lógicamente, progresa la obstrucción de las arterias, de manera que también conlleva que se acorte la duración de nuestros paseos ya que podemos tener dolor incluso cuando descansamos.

La isquemia crónica en los miembros inferiores tiene como causa más común la acumulación de depósitos de grasa, que lleva al endurecimiento de las arterias y que se conoce como arterioesclerosis. Hay factores determinantes que favorecen la aparición de la EAP como pueden ser el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión, la inactividad física, la diabetes, el colesterol alto o problemas coronarios.

Pero, ¿qué síntomas presenta exactamente además de dolores y calambres?. Pasamos a enumerarlos:

Músculos fatigados

La zona se entumece y se sienten hormigueos

Las uñas de los pies se engrosan

Las heridas tardan más en cicatrizar

Evolución en el dolor, como hemos comentado, ya que llega un momento en que tenemos dolor incluso en reposo, lo que significa que las arterias cada vez están más obstruidas

¿Qué puede hacer la Podología en el Síndrome del Escaparate?

El especialista procederá a una revisión completa del estado de los pies, incidiendo en el estado del riego sanguíneo y observando de manera constante las uñas y posibles heridas para prevenir lesiones futuras y más graves como úlceras,  uñas encarnadas, callosidades, juanetes, o ampollas. Elevarlos en estado de reposo y evitar el frío también será importante, además de recordar otra de las claves: practicar ejercicio con regularidad.

Respecto al calzado, el Podólogo dará unas recomendaciones concretas para intentar aliviar esas molestias, ya que cada vez se camina menos y peor. Elegir uno de piel que no ajuste demasiado evitará, con seguridad, problemas de circulación. Los pies deben respirar para que no aparezcan hongos o hagan heridas y si es necesario, estaría bien incluir alguna plantilla u horma además de utilizar medias de algodón o lino y sin costuras ni gomas, que no presionen las piernas.

Para realizar un tratamiento de la EAP crónica podemos incidir en los masajes circulatorios de carácter superficial, que ayudará a que mejore el flujo de la sangre de las arterias y con ello, que aumente la cantidad de oxígeno y de sustancias nutritivas. Con varias sesiones de masajes, el color de la piel y la temperatura de la misma mejorarán y así, la circulación.

Archivado en: Blog Publicado en: May 21, 2019

BUENA NUTRICIÓN, PIES DE LUJO

Estamos seguros de que habéis leído o escuchado una de las frases estrella sobre la relación entre nutrición y salud: “Somos lo que comemos”. Millones de veces se repite a lo largo del día porque no puede ser más verdad y de la buena, además.
Nuestra salud, inevitablemente, comienza por nuestros hábitos alimenticios y una mala gestión de los mismos hace que nuestro organismo se resienta, de la cabeza a los pies, literalmente hablando.

En Stillness Espai de Salut disponemos, ya lo sabéis, de los servicios de Podología y de Nutrición. Nuestros especialistas realizan cuestionarios previos a sus pacientes para conocer, entre otros aspectos, el estado de su «educación» alimenticia, de manera que puedan dar con el tratamiento más adecuado si es que al paciente se le rompen las uñas con facilidad (queratina débil), presenta mal olor en los pies o alguna enfermedad grave como gota o diabetes.
Todos los nutrientes son necesarios para nuestro bienestar físico y emocional que, además, debemos acompañar, sin duda, de ejercicio físico pero….¿sabemos dónde están o qué alimentos son los mejores para evitar el mal estado de nuestros pies?. Hoy vamos a tratar tres de estos problemas en concreto:

En primer lugar, hablaremos de la circulación en la sangre que siempre será mejor si no nos pasamos con la sal, las grasas saturadas o los embutidos. Por el contrario, lo mejor que podemos hacer es beber entre 1´5 y 2 L de agua al día y recurrir a productos que ayuden al retorno de la sangre por las venas y que sean vasodilatadores. Un buen ejemplo, las NUECES aunque también podemos ayudar con alimentos como los tomates, los limones, el jengibre, etc. Os aseguramos que vuestros pies lo agradecerán y que, seguro, tendrán menos posibilidades de tener varices, por ejemplo.
Igualmente, aquellas en el caso de aquellas personas que tienen siempre los pies fríos. ¿Acaso os habéis preguntado alguna vez si la alimentación que seguís influye en ello?. Pues parece ser que sí y es que, por ejemplo, cafeína y lácteos reducen el aporte de la sangre al pie, aumentando la sensación de frío en esa zona. Igual que en la circulación sanguínea, os aconsejamos vasodilatadores como el ajo pero también, que consumáis especias picantes como la pimienta o la cayena. El magnesio, las vitaminas E, K, C y el calcio ayudarán a mejorar la fluidez de la sangre en los pies.
En cuanto a la retención de líquidos, que conlleva generalmente a una hinchazón de los pies (que va de la hinchazón leve a la incapacitante en ocasiones para caminar), generalmente la asociamos al sobrepeso pero no siempre es así. Puede que tengamos un peso adecuado pero que no cuidemos la depuración del organismo, para lo cual lo mejor es recurrir a alimentos de carácter diurético (piña, pepino, alcachofa, espárragos…) y a las infusiones, que ayudarán a eliminar el exceso de líquidos que podamos tener.
Después de tratar estos problemas, os sugerimos que acudáis a Stillness Espai de Salut para solucionar estos u otros relacionados y lo hagáis desde la perspectiva multidisciplinar que contemplamos en nuestro centro. ¡Seguro que os podemos ayudar!

Etiquetas: Archivado en: Blog,NUTRICIÓN,Podología,podología Stillness Espai de Salut,Stillness,tobillo Publicado en: April 30, 2019

ATENCIÓN: HONGOS EN LOS PIES

Hay muchas clases de hongos en los pies. Pero…¿Sabéis por qué aparecen, cómo tratarlos o cómo prevenirlos?. Los hongos son muy frecuentes, todos tenemos pero, por lo general, si las condiciones medioambientales son buenas, no causan problemas.
Sin embargo, todo cambia con el aumento del calor y la humedad, que pueden afectar a la salud de la piel de nuestros pies, como es el caso de los pies de la paciente que os mostramos en esta entrada.
Es muy fácil saber si tenemos hongos en los pies. Nos picarán en la planta, entre los dedos, en el dorso, etc..y también presentarán rojeces. Para mitigar las molestias lo primero que hay que hacer es secarse muy bien los pies SIEMPRE. Al salir de la ducha solemos ir con prisas, secamos el cuerpo pero frecuentemente nos olvidamos de los pies. Y son uno de los pilares más importantes de nuestro cuerpo, así que a secarlos absolutamente. Emplear un gel de ducha con un PH un poco ácido también es recomendable.
De la misma manera, el calzado es clave para dificultar el camino a la proliferación de hongos. Si puede ser transpirable, mucho mejor. Y si se usan calcetines, que sean de materiales naturales, no sintéticos. Hay personas que tienen un nivel de sudoración en el cuerpo que hacen que algunos “rinconcitos” se queden húmedos constantemente, lo que en los pies llamamos las zonas “interdigitales”. De ahí el control que se puede hacer con el empleo de cremas “antimicóticas”.
Curiosidades que quizás no conozcáis:
– mejor no llevéis esmalte en las uñas si estáis siguiendo un tratamiento contra los hongos. No los favorecen, pero entorpecen la efectividad completa de dicho tratamiento.
– Si hace calor como para lleva calzado abierto, no abuséis de las sandalias. Combinadlas con uno transpirable. Por otro lado y por supuesto (ya hablamos de este tema en su día), hay que evitar las chanclas todo lo posible. Tanto chanclas como sandalias dejan los pies demasiado expuestos y ayudan a la aparición de ampollas, rozaduras, irritaciones….que puede que se mitiguen con una buena hidratación en la zona.
– los hongos no son exclusivos de los adultos. Los niños pueden presentarlos, sobre todo por el uso de calzado inadecuado que genera hipersudoración.

Si queréis poner remedio a vuestros hongos y más ahora que ya llega el buen tiempo, pedid cita con Andrea Montes, Podóloga de Stillness Espai de Salut.

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Archivado en: Blog Publicado en: April 17, 2019

DISPAREUNIA: EL SEXO ES UNA PESADILLA

Tener dolor en nuestras relaciones sexuales es más habitual de lo que nosotros pensamos. Pero sigue siendo un tema del que no queremos hablar, por vergüenza o por pudor. Ni siquiera en la intimidad de la consulta del Ginecólogo o el Urólogo porque, al igual que en el asunto de las pérdidas de orina, la DISPAREUNIA no entiende de género y ocurre tanto en mujeres como en hombres. Trastorno, molestia, inflamación, sequedad….todas estas palabras se tienen en cuenta cuando aparecen unos dolores que conllevan una disfunción sexual.
Como hemos dicho, la dispareunia es común y es causada por factores ambientales, físicos o psicológicos. Si bien los hombres la sufren, hay que reconocer que es más frecuente entre las mujeres. Tomar las medidas adecuadas para resolver el problema depende de un diagnóstico médico acertado que incluirá, sin duda, una valoración del estado de la función sexual en la que se incluyen los aspectos relacionados con los pensamientos y emociones y también del estado de los sistemas nervioso, circulatorio y endocrino. La respuesta que un individuo mantiene ante el sexo depende de la motivación a participar en la actividad sexual, el nivel de excitación, el orgasmo (ya que entonces, en la mujer, se contraen de forma rítmica los músculos de la vagina) y la sensación final de bienestar y relajación muscular. Si alguno de estos “momentos” falla, es cuando podemos hablar de disfunción sexual que implique dolor.
Así, en las mujeres, la dispareunia o “coitalgia” se localiza en el suelo pélvico femenino. De hecho, es uno de los síntomas más claros que determina una disfunción de esta parte del cuerpo. Puede aparecer en la vagina, en el abdomen o en la pelvis. En el caso del dolor asociado a la penetración sexual vaginal, se suele presentar por una irritación en la zona tras el coito o una molestia que es continua antes, durante o después de la relación. Pero en los dolores que se manifiestan en la zona abdominal o en la pelvis, las causas pueden desprenderse del parto, si hay adherencias en las cicatrices, si se ha usado fórceps para el nacimiento del bebé o si a la mujer se le ha realizado una episiotomía. También puede haber dispareunia por la presencia de prolapsos uterinos, endometriosis, infecciones en el aparato urinario, vaginitis senil en mujeres mayores e incluso motivos psicológicos (pérdida de interés por el sexo o la penetración, ansiedad o estrés, etc. que derivan en falta de lubricación natural). Sea cual sea la razón, siempre es necesaria la intervención de un Fisioterapeuta para llevar a cabo un tratamiento especializado.
En los hombres, casi siempre el dolor se deriva de la eyaculación. Por infecciones en la uretra, las vesículas que almacenan el semen, la vejiga o la glándula de la próstata. Algunas veces si hay fimosis. Otras veces si hay contacto con DIU femenino, espermicidas u otro anticonceptivo de barrera. Y de la misma manera que en la mujer, el tratamiento, que dependerá del origen de la molestia, lo realizará personal especializado, dentro del sector sanitario.
En definitiva, la recomendación si se sospecha de una forma más o menos evidente que hay presencia de coitalgia es acudir al médico, que realizará un diagnóstico concreto, buscando el origen de esa disfunción. El tratamiento por parte de la Fisioterapia dependerá de dicho diagnóstico.
Os recordamos que en Stillness Espai de Salut disponemos de tratamientos adecuados para cualquier tipo de molestia relacionada con el suelo pélvico.

Archivado en: Blog Publicado en: March 27, 2019

CUÁLES SON LAS CLAVES EN LAS ETIQUETAS DE UN ALIMENTO PROCESADO

Hablar sobre el etiquetado de los alimentos da mucho juego. Y si no, que se lo digan a Isaac González, nutricionista de Stillness Espai de Salut, que respondió a numerosas preguntas sobre el tema durante la charla que ofreció hace unos días en nuestro centro, intentando ofrecer a los asistentes las claves para realizar una compra “inteligente y saludable”.

“En el etiquetado nutricional influyen distintos agentes sociales”, afirmó en una sala a rebosar en la que comentó que dichos agentes son de varios tipos: aquellos que dan la información adecuada en base a criterios de seguridad alimentaria, económica, social, ética o medioambiental y que están regulados por distintos organismos como el Consejo de la Unión Europea o la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria y aquellos que se sitúan “en el lado opuesto”, es decir, las empresas que suelen presionar a los legisladores para obtener sus propios beneficios, los “lobbies”, como pueden ser el Centro de Información de Bebidas Refrescantes o el Instituto del Vino, que “financian estudios científicos para favorecer a sus productos”.

LOS ESPAÑOLES…¿NOS ALIMENTAMOS BIEN?

Independientemente de los intereses creados que pueden perjudicar o beneficiar al usuario, la pregunta principal que todos nos planteamos durante la charla fue si en nuestro país nos alimentamos bien.
Los datos abruman y es que entre los años 1987 y 2017, España ha conseguido el triste privilegio de convertirse en el 2º país en Europa en cuanto a índices de obesidad, “absolutamente alarmantes”. Todo aquello que conlleva la obesidad (problemas de diabetes tipo 2, hipertensión, colesterol, etc..) nos hace plantearnos si la solución está en cambiar, entre otras cosas, nuestros hábitos alimenticios.
Si esto es así, ¿qué es lo que ha pasado con nuestra afamada dieta mediterránea?. Simplemente, que la hemos ido dejando un poquito de lado porque cada vez somos más consumidores de alimentos procesados, “ultra procesados”, demostrándose que existe una clara y directa relación con la obesidad.
Isaac González citó ejemplos como los que se presentan en los productos envasados que contienen “muchísima” información nutricional, como los destinados para el bebé o el niño, “reclamo indiscutible” y ofrecidos con “valor añadido”. Pero en estos y por extensión, en todos los alimentos, deberíamos tener en cuenta informaciones como la cantidad de azúcar (con sus múltiples nombres) y sal que presentan, alérgenos, país de origen, qué tipo de grasa contiene y su fuente o el valor energético, entre otras muchas más.

EL TRUCO: FIJARSE EN LOS PRIMEROS INGREDIENTES DEL ETIQUETADO

Al final, podemos llegar a la conclusión de que cualquier “característica” que se ofrezca en un producto siempre la encontraremos en uno básico. Los plátanos, las nueces, el tomate o el pan tienen B6, por ejemplo. Un solo plato de garbanzos sin ir más lejos, presenta una serie de propiedades que cumple con creces nuestras necesidades básicas en una comida saludable porque tiene bajo contenido en sal, es fuente de calcio, contribuye a la mejora del tránsito intestinal, contiene sobre todo fósforo, hierro y magnesio y es especialmente rico en vitaminas B1, B6 y ácido fólico, no tiene azúcares añadidos…
Pero las etiquetas de los alimentos procesados siempre están ahí, en el comercio, llamando nuestra atención. Tendrán información opcional, es decir, la que el fabricante decida incluir o no. Y es legítimo porque así lo permite la legislación actual. Por otro lado, presentarán las llamadas declaraciones nutricionales, siempre ciertas y entre las cuales destacamos esas fantásticas expresiones de “sin azúcares añadidos”, “sin aditivos”, “bajo en sal”, etc. y que estarán, o no, junto con las declaraciones de salud, también permitidas.

imagen etiquetado alimentos

También veremos toda información “no regulada” por ley, aquella que apela a nuestros sentimientos, que nos recuerda que las galletas que tenemos en nuestras manos ya llevan varias generaciones entre nosotros, que el compromiso que tienen con el consumidor es para siempre o que su nuevo envase apela a la corriente ecológica de la empresa familiar y a los nuevos tiempos, por ejemplo.
Y, en todo etiquetado que se precie, no podemos olvidarnos de los “aditivos”, uno de los “males menores” de los productos ultra procesados, en palabras del nutricionista de Stillness Espai de Salut. Existen más de 400 aditivos y 27 funciones diferentes para ellos, clasificados en función de si se pretende con ellos mejorar el aspecto, la textura, el sabor, evitar riesgos toxicológicos, etc… del alimento en sí. El lado positivo de los aditivos empleados en la Unión Europea es que son seguros respecto a las cantidades utilizadas (analizados por la Agencia de Seguridad Alimentaria) y deben ser calificados como “necesarios” en los alimentos en los que se utilizan para, entre otras cosas, no llevar al engaño al consumidor.
Con todo, la conclusión en el tema del etiquetado de los alimentos ultra procesados es que quizás, la mejor opción sea tener en cuenta los tres primeros ingredientes, saber distinguir entre seguridad y salud y, por supuesto, no obsesionarse con la parte trasera del envoltorio, después de esta lectura……

Archivado en: NUTRICIÓN Publicado en: February 20, 2019

PORTEAR NO ESTÁ DE MODA. ¡HA EXISTIDO SIEMPRE!

Muchas de las madres que acudís con vuestros bebés a Stillness Espai de Salut lo hacéis con ellos pegaditos a vuestro cuerpo. Sabedoras de los beneficios que ello conlleva, hoy vamos a contar en este artículo por qué es tan bueno portear, comenzando por lo más esencial, criar a vuestro hijo en el apego, algo que ambos agradeceréis, sin ninguna duda.
Hasta que un señor llamado W.H. Richarson patentó en 1889 el cochecito de bebé (el más parecido a los actuales), ¿cómo llevaban nuestros antepasados a los recién nacidos y a los bebés?. Pues…¡porteándolos, desde luego y en todas las civilizaciones!. Y desde la Prehistoria, seguramente….Así que, ¿por qué todavía nos planteamos si es bueno o no llevar a los niños con nosotros al brazo?.

Patente cochecito W.H. Richarson

Patente cochecito W.H.Richarson

Como centro de Fisioterapia y Osteopatía, vamos a referirnos al porteo en todos los aspectos relacionados con ambas disciplinas. Sin olvidarnos de los beneficios emocionales que nos proporciona tanto a nosotros como a los bebés.
En primer lugar, llevando así al niño, favorecemos el correcto desarrollo de su cadera y de su columna.
2. Si le llevamos en posición vertical, le llevamos vientre contra vientre, postura óptima para prevenir y reducir los cólicos del lactante y el estreñimiento porque así se regula el tránsito intestinal y la digestión.
3. Portear al pequeño le tranquiliza y le facilita el sueño, ayudando a que duerma mejor.
4. Fomenta la adquisición de los reflejos primitivos y el desarrollo psicomotor ya que el constante movimiento que producimos porteando hace que el cuerpo del bebé se adapte a ese balanceo, mejorando el equilibrio y el control postural.
5. Favorece la lactancia materna. Si quien le portea es la mamá que está dando de mamar en esa época, la liberación de oxitocina está asegurada.
6. Mejora la capacidad respiratoria, de forma que si el bebé tiene problemas respiratorios, el porteo puede reducirlos.
8. Previene los dolores de espalda al coger al bebé.
Por otro lado, y con el mercado de productos que tenemos a nuestro alrededor, surge una duda sobre cómo se portea y cuál es el mejor elemento para ello. La ergonomía es la clave. El niño tiene que adoptar su posición natural, la que presentaba en el útero de la madre, con la espalda en forma de “C” y sentado con las piernas flexionadas, como si fuera una ranita, con las rodillas por encima de la cadera, formando una “M” con respecto al culete. Siempre de cara a la persona que le lleva, nunca mirando hacia delante y siempre a la altura del pecho, un poco por debajo de la barbilla del adulto.

A gusto del porteador…

Hay muchas clases de portabebés. Si entras en una tienda especializada en el tema (afortunadamente cada vez hay más), te preguntarán por el tiempo que te planteas portear, la distancia que se va a recorrer, el clima de la zona, la edad del niño y su desarrollo físico, si vas a ser tú la única persona que le vas a portear o van a ser más en tu entorno, etc…

De cualquier manera y como sobre gustos no hay nada escrito, aquí va un listado de los tipos de portabebés más comunes que podemos encontrar en el mercado:

Bandolera: para porteo puntual. Es una tela larga con dos anillas en un extremo. El peso se reparte entre el hombro y la espalda. Se puede portear con ella desde el nacimiento y en distintas posiciones. Perfecta si aprovecha la mamá para amamantar con el bebé a cuestas y muy fácil de utilizar.
Mei-tai: de origen oriental, se puede decir que es facilísimo de usar. Cuerpo rectangular y cuatro tiras, dos de ellas se anudan a la cadera. Se puede emplear delante y detrás y lo recomendable es que el bebé tenga ya unos 6 meses de edad, porque es mejor cuando ya se puede sentar solo. El peso queda repartido entre las caderas y hombros del portador. Los hay evolutivos que se pueden utilizar hasta los 4-5 años de edad, en función del peso del niño.
Fular: aquí podemos distinguir entre el “tejido” y el “elástico”. El primero de ellos consiste en una tela larga que se anuda, ajustándose al cuerpo de porteador y bebé. Es el que mejor funciona porque se adapta a todas las etapas del bebé y tiene un buen soporte pero se necesita de práctica porque hay que anudarlo con el bebé en los brazos. En cuanto al “elástico”, se le añade fibra elástica para que se haga un anudado previo, antes de colocar al bebé en él. Gracias a ello, si se quiere meter o sacar al bebé las veces que se necesite, no hace falta deshacer el “previo”. La diferencia con otros es que este se aconseja llevar hasta los 10 kilos del bebé, aproximadamente.
Mochila ergonómica: en este apartado debemos observar bien lo que compramos. No todas son ergonómicas aunque nos las ofrezcan como tal. Las que efectivamente lo son cuentan con tiras anchas y acolchadas y así se reparte el peso en los hombros. Además, tienen una banda ancha en la cadera donde cae la mayoría del peso. Se ajusta con correas, cremalleras o trabillas y se abrocha con cierres automáticos. Esta modalidad de porteo no se aconseja desde el nacimiento sino desde el momento en el que el bebé pueda sentarse.

Concluyendo y después de esta explicación que esperamos haya sido de vuestro interés y utilidad…..portear es lo mejor del mundo, al menos desde nuestro punto de vista. Y cuando os digan eso de…”no le cojas al brazo, que se acostumbrará…” puedes contestar tranquilamente que eso es lo mejor para el bebé, que se acostumbre al calor, al olor de su madre y a los brazos, porteando, por supuesto.

Archivado en: Bebés,crioterapia,Embarazo Publicado en: January 23, 2019

EL PIE DIABÉTICO Y SUS CUIDADOS

Según datos de la Fundación para la Diabetes, más de 425 millones de personas viven actualmente con esta enfermedad y 1 de cada 2 individuos que la padecen, no la tiene diagnosticada. De las dos clases de diabetes que existen, la mayoritaria (tipo 2) puede prevenirse si se realiza una actividad física con regularidad y se sigue una dieta sana y equilibrada, independientemente de contar con el importantísimo diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado. Es decir, que conocer todos los “signos, síntomas y factores de riesgo” de un diabético es primordial para poder ayudar al enfermo.

Nuestro cuerpo se manifiesta incluso antes de saber que sufrimos diabetes. Infecciones en la boca que indican periodontitis, problemas de riñón, disminución de la capacidad visual y presencia de cataratas o glaucoma, menor sensibilidad de la normal al dolor….se tratan de complicaciones graves que se asocian todas a la dificultad del paso de la sangre por algunas partes del cuerpo.

Hoy en concreto vamos a hablar de una de estas consecuencias de la falta de riego sanguíneo por la diabetes. El conocido “pie diabético”, caracterizado por presentar úlceras o heridas muy características y que afecta, según los últimos estudios, a “más del 13% de la población adulta mayor de 18 años”, sobre todo la situada entre los 45 y los 65 años de edad.

Antes de entrar en materia, vamos a incidir e insistir en que hay que tratar el pie diabético desde un carácter multidisciplinar como clave para garantizar prevención, curación o, al menos, mejorar la calidad de vida del paciente. Las complicaciones que se desprenden de la diabetes implican llevar a cabo un trabajo, controlado muy periódicamente, y que compete a especialidades sanitarias como Enfermería, Endocrinología y Podología principalmente.

 Pie-diabetico

¿Cuáles son los factores principales que dan lugar al pie diabético?

Se plantean tres factores principales como causa de la aparición de este tipo de dolencia en el pie: la neuropatía periférica, la inmunopatía y la enfermedad vascular de carácter periférico.

La neuropatía periférica es, claramente, la complicación más frecuente de la diabetes mellitus. Afecta a los nervios sensoriales, lo cual puede provocar una disminución de la propiocepción del pie y de la sensibilidad ante el dolor, presiones excesivas y cambios de temperatura. También afecta a los nervios motores, atrofiando y debilitando los músculos del pie produciéndose deformidades como dedos en martillo, dedos en garra, hallux valgus… Pero además también hay otro tipo de neuropatía, la autonómica, que causa problemas de sudoración en el pie, por lo que puede aparecer piel seca, durezas y grietas agudas.

Por su parte, la inmunopatía es la alteración de la función que cumplen los leucocitos de la sangre a causa de tener un exceso de azúcar en la misma (lo que se conoce como hiperglucemia), la cual hace que las úlceras de los pies se infecten.

En cuanto a la enfermedad vascular periférica, se refleja en el pie diabético con lesiones en las zonas arteriales del mismo, como las tibiales o la femoral profunda.

Según la “Guía de práctica clínica en el pie diabético”, contamos con distintos tipos de factores que hacen que una persona presente este tipo de dolencia. Entre todos ellos (predisponentes, desencadenantes y agravantes) nosotros destacamos aquellos que surgen en la etapa inicial del pie diabético, donde se combinan la sequedad en la piel con la atrofia progresiva en la musculatura de la zona.

Al principio, uno de los signos o síntomas más claros es que disminuye la sensibilidad “profunda” para luego afectarle en la sensibilldad “táctil superficial, dolorosa y térmica”. Toda esta pérdida de sensibilidad de carácter progresivo llevará a que los tendones se acorten lo que provocará la aparición de deformidades estructurales del pie como son los dedos en garra o en martillo.

Hay multitud de factores de riesgo que favorecerán que un diabético presente este tipo de pie, pero podemos incidir en algunos como tener deformidades en los dedos, callosidades, traumatismos, alteraciones biomecánicas, tabaquismo y/o alcoholismo, padecer la enfermedad durante más de 10 años, no seguir un control metabólico, llevar calzado inadecuado, no contar con una buena higiene en los pies, etc..

¿Qué tipo de pruebas se pueden realizar para controlar el pie diabético?

Hay una serie de pruebas que se pueden realizar para establecer un diagnóstico de “pie diabético” y que variarán de un paciente a otro. Entre ellas destacamos el examen de la piel, su coloración, la ausencia o presencia de vello, su elasticidad, temperatura, etc. El análisis neurológico en el que se realizan una serie de pruebas para valorar la sensibilidad táctil, vibratoria y térmica. La exploración vascular en la que se buscan los pulsos pedio y tibial posterior. También se pueden inspeccionar los reflejos aquíleo, rotuliano y cutáneo plantar y realizar una valoración muscular si el profesional lo considera necesario.

autocuidados pie diabético

 

¿Cuáles son las mejores curas para un pie diabético?

En palabras de Andrea Montes, Podóloga de Stillness Espai de Salut, la clave para poder curar correctamente las úlceras en el pie diabético es acudir a un profesional, y el mayor profesional del pie es el podólogo que, realizando una atención multidisciplinar, le proporcionará el tratamiento necesario. El procedimiento de curas de las úlceras comienza con el lavado con un jabón antiséptico, aclarado, secado con gasas para evitar que quede húmedo, eliminación de callosidades y protección con el apósito correspondiente. Cada tratamiento será diferente en función del paciente, su enfermedad, el tipo de úlcera, la presencia de infección, etc.

Las recomendaciones para el paciente con este tipo de pie son la utilización de cremas con urea o lanolina, calzado cómodo sin costuras internas y que permitan el movimiento de los dedos en su interior, evitar caminar descalzo para prevenir traumatismos y heridas indeseadas, dejar de fumar o beber alcohol (aunque una persona diabética debe tener claro que, si antes fumaba y bebía, ahora ya no debe hacerlo en absoluto), evitar la aplicación de calor local (es decir, no utilizar agua caliente en las duchas ni almohadillas eléctricas, por ejemplo). También debe acudir periódicamente a un profesional para que pueda retirar los callos que se presenten y cortar las uñas para evitar que se claven.

 

Etiquetas: , , , Archivado en: Podología,podología Stillness Espai de Salut,Stillness Publicado en: November 19, 2018

¿QUÉ ES UN NUTRICIONISTA Y QUÉ NO LO ES?

En España, la ley 44/2003 de 21 de noviembre sobre ordenación de las profesiones sanitarias define a los dietistas-nutricionistas como los titulados universitarios competentes profesionalmente que “desarrollan actividades orientadas a la alimentación de la persona o de grupos de personas, adecuadas a las necesidades fisiológicas y, en su caso, patológicas de las mismas, y de acuerdo con los principios de prevención y salud pública”.
Y es que el intrusismo en esta profesión, también existe. De la mano de nuestro dietista-nutricionista, Isaac González, vamos a despejar algunas dudas sobre cuál es el mejor camino a seguir si una persona necesita un cambio importante en su rutina de alimentación, sea cual sea el motivo. Es importante acudir a un profesional de la salud cualificado y, olvidarse, por sentido común, de las dietas gratis “de cajón” que se ofrecen, generalmente vinculadas a la compra de otro tipo de productos.
En primer lugar, hay que conocer la diferencia entre “Nutrición” y “Dietética”. De esta manera, la Nutrición es la ciencia que estudia los procesos biológicos relacionados con la absorción, el metabolismo y el aprovechamiento de los nutrientes de los alimentos por el cuerpo humano. La Dietética es la disciplina que transforma el conocimiento más actual sobre nutrición en menús saludables, adaptados a las necesidades fisiológicas, objetivos y gustos personales.
La visión que muchas personas tienen de un dietista-nutricionista suele ir acompañada de la idea de que es alguien, previsiblemente capacitado, que realiza dietas SOLO para la pérdida de peso. Sin embargo, esta es solo una de las muchas competencias que asume este tipo de profesional cuando desarrolla su profesión dentro del ámbito clínico.
El dietista-nutricionista puede participar en el entorno comunitario o de la Salud Pública, donde puede desarrollar y participar en estudios, guías alimentarias, cursos de formación, programas de intervención y de políticas alimentarias. También puede trabajar en la gestión y organización de servicios de alimentación para colectivos (centros escolares, atención a personas mayores, por ejemplo). En la industria alimentaria, asesorando en asuntos de composición nutricional, colaborando en los departamentos de marketing o de I+D+I, como docente en centros públicos y privados o como investigador, integrado en equipos multidisciplinares en las áreas de alimentación, nutrición y salud.

Más allá del sobrepeso

Es decir, no todo es elaborar dietas para el tratamiento del sobrepeso y de la obesidad. Existen patologías que tienen como causa principal una mala alimentación, o bien otras que precisan de cambios dietéticos adecuados para mejorar la sintomatología y la calidad de vida, es decir, como tratamiento de apoyo.
Uno de los principales objetivos del dietista-nutricionista es el de trabajar en la prevención y tratamiento de las enfermedades no transmisibles (ENT), aquellas de carácter crónico y que además suelen requerir de un tratamiento farmacológico de larga duración. El “patrón alimentario” de una persona juega un papel clave a la hora de incrementar o reducir el riesgo de padecer este tipo de afecciones que, por otro lado, son la principal causa de muerte y de pérdida de años de vida con buena salud. Patologías como la obesidad, las enfermedades cardiovasculares (aterosclerosis, hipertensión, cardiopatías), algunos tipos de cáncer (tracto digestivo, colon, hígado, páncreas, pecho, endometrio y riñón) la diabetes tipo 2, el hígado graso o la artrosis están muy relacionadas con nuestros hábitos alimentarios y el balance calórico.

Dietista-nutricionista en el ámbito clínico

Encontramos otra definición de lo que es un “dietista” esta vez según la European Federation of the Associations of Dietitians (EFAD), para la que es “una persona cualificada y legalmente reconocida para poder aconsejar una buena alimentación, tanto para grupos de personas o de individuos en buen estado de salud, como de los que necesitan un régimen terapéutico”.
Además de la dietoterapia, el dietista-nutricionista utiliza otras herramientas para mejorar la alimentación del paciente y que acepte mejor el tratamiento. Y es que, involucrar a las personas en la mejora de sus hábitos alimentarios, más allá de seguir una dieta temporalmente, es todo un reto.
Una de las figuras que quizás más se conozca dentro del ámbito clínico es la del nutricionista deportivo, profesional que realizará un plan dietético equilibrado y personalizado que sirva de abordaje nutricional a los deportistas, con el objetivo de optimizar el rendimiento y de reducir la posibilidad de padecer lesiones musculo-tendinosas. En este sentido, hay un peligro que está aumentando en nuestra sociedad y es la de aquellas personas, profesionales del fitness o de otras disciplinas parecidas, que no tienen la debida formación y dan consejos sobre alimentación o recomiendan suplementos dietéticos de dudosa eficacia o seguridad tratando de suplantar así al verdadero profesional especializado en este campo.
Por otro lado, siguiendo en este sector del nutricionista clínico, tenemos el campo de la Pediatría, donde el profesional de la dietética empieza a tener más presencia gracias a una formación complementaria y específica en esta área. Una especialidad más que necesaria debido a la prevalencia de obesidad infantil en España (la segunda de Europa) y a las dudas que genera en los padres el inicio de la alimentación complementaria del bebé y los nuevos enfoques, con respaldo científico, como el llamado baby-led weaning.

¿Qué no es un dietista-nutricionista?

Para explicar qué es un dietista-nutricionista desde un punto de vista práctico, es muy útil dar pistas que nos ayuden a saber cuándo estamos frente a alguien que no lo es, con el fin de evitar caer en manos de personas a las que les importa muy poco nuestra salud y no tienen mayor interés que el puramente mercantil. Un dietista-nutricionista NO es quien:
• Te entrega una dieta de “cajón” al instante sin haber realizado una historia clínica y dietética y sin haber valorado tus necesidades nutricionales y preferencias personales.
• No basa sus recomendaciones y pautas dietéticas en alimentos que podemos encontrar en cualquier supermercado.
• Se autodenomina “experto en nutrición”, “coach nutricional” o términos similares, sin estar en posesión del título que habilita para ejercer.
• Fundamenta sus recomendaciones bajo premisas como el “a mí me funciona”, o en experiencias personales de auto sanación o mejora de la salud.
• Condiciona la consulta (inicialmente “gratis”) a la compra de productos o suplementos.
• Un Dietista-Nutricionista tampoco es aquel profesional sanitario o médico que, prescribiendo dietas de diverso origen, no está en posesión del título de Dietista-Nutricionista y por lo tanto, no tiene un conocimiento profundo en materia de nutrición y alimentación.

Isaac González Pino
Dietista-Nutricionista
Colegiado nº CV00712
@MyNutfit

Etiquetas: , , , , , Archivado en: NUTRICIÓN Publicado en: September 28, 2018

CUANDO LA FASCITIS PLANTAR TE HACE LA VIDA IMPOSIBLE

Siempre se ha dicho que los pies son el soporte de nuestro cuerpo. Tanto que si nuestras extremidades inferiores sufren por algún tipo de dolor, probablemente repercutirá en otras partes del organismo, sea a nivel orgánico o estructural.
El pie humano es complejo. Si lo observamos, podemos ver que la planta no es completamente plana. La parte interna, o arco plantar, es diferente en cada persona y se eleva en mayor o menor medida (pie cavo o pie más plano), por lo que determina, junto con el tipo de pisada, la postura corporal de cada individuo.
Las estructuras encargadas de crear el arco plantar son los huesos, ligamentos, músculos y la fascia del pie. Esta última, denominada “fascia plantar”, se encuentra entre las primeras falanges de los dedos de los pies y el talón, y es la continuación del tendón de Aquiles, la aponeurosis del gemelo y el sóleo y los isquiotibiales, formando la parte de la cadena miofascial posterior.
Este tejido es importantísimo para la marcha humana puesto que hace que disminuya la carga de todo el cuerpo sobre el talón. Por otra parte, la fascia ayuda a mantener la adherencia al suelo y a propulsar el pie al caminar. Sin embargo, también puede resentirse por determinadas circunstancias y llegar a lesionarse.

¿Qué ocurre cuando ese tejido se inflama?, ¿cuáles son las causas que pueden llevar a su hinchazón?

La inflamación de la fascia plantar recibe el nombre de “fascitis plantar” y se trata de una patología muy frecuente que ocurre cuando “abusamos” de la musculatura de la zona, exponiéndola a un sobreuso.
La característica más obvia que presenta esta inflamación es el dolor intenso en el talón o en todo el recorrido que realiza el tejido por la planta. La fascitis plantar suele darse bien por la forma que tenga el pie, bien por la de la pisada, por el acortamiento en cualquier punto de la cadena miofascial posterior, problemas en la pelvis o en la postura, entre otros. De hecho, los factores más recurrentes suelen ser:
-pie cavo o plano
-acortamiento del tendón de Aquiles
-sobrepeso
-calzado inadecuado
-actividad deportiva realizada inadecuadamente

Nadie está exento de padecer en algún momento de su vida fascitis plantar pero hay causas que favorecen, sin duda, su aparición más rápidamente. En las mujeres, por ejemplo, es recomendable dosificar el uso de los tacones altos, por ejemplo, porque con el tacón, se acortan los músculos de la pierna y eso es un factor desencadenante de la fascitis. Es por esta razón que se recomienda controlar la altura del tacón del zapato y, si se está muy acostumbrada a llevar tacones, reducir progresivamente la altura de los mismos para que el pie tampoco sufra de manera drástica.

¿Qué tratamiento es recomendable para la fascitis?

Desde nuestro punto de vista, la solución más adecuada responderá a una interrelación de tratamientos podológicos, fisioterápicos y osteopáticos.
En ocasiones, será suficiente con llevar a cabo una rutina de ejercicios muy sencillos y masajes para relajar toda la planta del pie (pelota pequeña de goma, botella con agua congelada), estiramientos de la fascia, arrugar con los dedos una toalla, estiramiento de gemelos para estirar los músculos que conforman el tendón de Aquiles, etc..
Otros casos necesitarán de procedimientos algo más intensos como los basados en la terapia manual, la electroterapia o la laserterapia, la aplicación de vendajes funcionales y neuromusculares, infiltraciones, antiinflamatorios e incluso la elaboración de una plantilla que ayude a controlar los movimientos que han provocado el dolor.
En última instancia, puede ocurrir que la fascitis se dé junto a un espolón, que es una protuberancia ósea que aparece en la inserción de la fascia plantar a nivel del talón. Se puede tratar de una forma parecida porque suele aparecer a consecuencia de una fascitis sin tratar. Además, no suele precisar de cirugía, si bien tarda más tiempo en recuperarse.

Archivado en: Podología,podología Stillness Espai de Salut,Stillness,Terapia Manual,tobillo Publicado en: May 14, 2018